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Servicio médico quirúrgico de ortopedia y traumatología
Las lesiones complejas en traumatología y ortopedia son aquellas que presentan desafíos significativos en términos de diagnóstico, tratamiento y recuperación debido a la gravedad de la lesión, la afectación de múltiples estructuras anatómicas o la presencia de complicaciones asociadas. En Ciudad de México, el Dr. Román cuenta con la experiencia y los medios de alta especialidad para tratar este tipo de lesiones derivadas de fuertes fracturas, lesiones articulares, lesiones considerables en tejidos blandos, así como afecciones dadas por cirugías mal desarrolladas o complicaciones postoperatorias. Veamos a continuación ejemplos concretos de estas lesiones y las posibilidades de respuesta a cargo de un traumatólogo ortopedista profesional en la CDMX.
Los servicios de traumatología y ortopedia en CDMX brindados por el Dr. Román, atienden este tipo de fractura ósea compleja en la cual el hueso se rompe en múltiples fragmentos. En una fractura conminuta, el hueso se rompe en tres o más segmentos separados, dificultando más el panorama si esos fragmentos son diminutos o muy pequeños. Esta fractura puede ser el resultado de un trauma de alta energía, como un accidente automovilístico, una caída desde una altura significativa o un impacto directo con un objeto contundente. Las fracturas conminutas son consideradas graves debido a la complejidad de la ruptura y la dificultad para alinear y estabilizar los fragmentos óseos durante el proceso de curación. Además, el número de segmentaciones de uno o más huesos puede aumentar la posibilidad de complicaciones, como la pérdida de vascularización en algunos de los fragmentos, lo que puede dificultar su curación. El tratamiento de una fractura conminuta generalmente implica una evaluación cuidadosa de la extensión de la fractura mediante imágenes médicas, radiografías o tomografías computarizadas, para proceder a una compleja intervención quirúrgica. La respuesta especializada implica alineaciones y acomodamiento de los huesos fracturados, su fijación interna y externa mediante placas, tornillos, alambres y clavos. En un mínimo porcentaje, se pueden requerir injertos óseos. Recordemos que estas fracturas pueden darse en cualquier región del cuerpo, aunque son más comunes en las extremidades superiores e inferiores, así como en la pelvis.
También la traumatología y ortopedia desarrollada en ciudades como la capital mexicana, atiende a través de una autoridad médica como el Dr. Román, fracturas intraarticulares, que son rompimientos óseos que involucran la superficie articular de alguna extremidad, es decir, la porción del hueso que atiende flexión. Son más comunes en articulaciones como la rodilla, el codo, el tobillo, la muñeca. Cobran singular relevancia por la complejidad en su curación las fracturas intraarticulares del calcáneo y las de cadera, éstas últimas habituales en personas mayores que padecen osteoporosis. Cuando se produce una fractura intraarticular, los fragmentos óseos afectan directamente la superficie de alguna articulación, lo que puede afectar su movimiento normal y provocar dolor, inflamación y rigidez. Las fracturas intraarticulares pueden variar en gravedad, desde fracturas pequeñas que afectan solo una parte de la superficie articular hasta fracturas más extensas que pueden desplazar o fragmentar una articulación completa. Las fracturas intraarticulares son consideradas graves porque pueden aumentar el riesgo de complicaciones a largo plazo, como la degeneración de las zonas afectadas, la osteoartritis y la pérdida de la función móvil articulada si no se tratan adecuadamente. Una fractura intraarticular del calcáneo, por ejemplo, tratándose en sí del hueso del talón, afecta irremediablemente la movilidad del pie en su región de apoyo y en el tobillo mismo. Su gravedad está determinada por el tipo de rompimiento óseo: por hendidura, por avulsión, por compresión o por explosión. Para recuperaciones plenas ante estas fracturas, solo la intervención de un traumatólogo ortopedista puede garantizarla.
Las fracturas expuestas, también conocidas como fracturas abiertas, son lesiones óseas en las que el hueso fracturado se expone al exterior a través de una herida en la piel. Solo la atención inmediata y oportuna por parte de un traumatólogo ortopedista, da viabilidad para recuperarse al 100% de una lesión así, luego de sufrir traumas muy considerables, caídas graves o accidentes severos. De no ser tratadas por profesionales o especialistas en el ramo, estas fracturas pueden agravarse por el riesgo de infección que implican, al hueso mismo, así como el daño a tejidos blandos y vasos sanguíneos circundantes, pérdida de tejidos o deformaciones permanentes encaminadas a una movilidad incompleta y no natural que a la larga afecte a otras zonas del cuerpo y órganos.
En CDMX, en servicios de traumatología y ortopedia inmediatos y certeros ante lesiones complejas como las ya descritas, el Dr. Román es una opción confiable avalada por cientos de pacientes. Programa una cita.
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