Artroscopia como solución a la inestabilidad del hombro

Inestabilidad del hombro

Se habla de un hombro inestable cuando la cabeza del húmero se sale de la cavidad del hombro, también conocida como cavidad glenoidea, lo que puede llevar a dislocaciones recurrentes, provocando síntomas como dolor, inflamación e imposibilidad de mover con libertad el hombro. Cuando la cabeza del húmero se sale parcialmente se considera dislocación, su salida completa de la cavidad, expertos la denominan luxación. A través de una artroscopia de hombro se puede encontrar una solución ante las dislocaciones, subluxaciones o luxaciones continuas en movimientos repetitivos que se vuelven sumamente molestas en quienes las padecen. Esta condición puede tener su origen en la carga genética, alguna lesión traumática que rompió la cabeza humeral o la ruptura o daño de la cavidad, ligamentos debilitados, o una actividad fuerte y muy repetitiva. En Ciudad de México, el Dr. Román, cirujano ortopédico de gran experiencia, puede dar respuesta definitiva y eficaz a pacientes cuya condición de hombro inestable se ha vuelto una pesadilla.

Cómo se estabiliza la artroscopia un hombro

La artroscopia de hombro como técnica quirúrgica para solucionar la inestabilidad, algo que es doloroso e incapacitante, tiene como fases previas estudios de imagen, así como una revisión general del estado de salud de los pacientes previo a uso de anestesia y hacer pequeños orificios para pleno desarrollo de la técnica artroscópica. En un gran porcentaje de casos, la inestabilidad del hombro se da porque el labrum (almohadilla de fibrocartílago) está desgarrado impidiendo que la cabeza del húmero ensamble de manera correcta creando continuamente su salida. El cirujano con el apoyo de anclajes y suturas reposiciona el labrum en la cavidad glenoidea para estabilizar el movimiento de la cabeza del húmero y la función en esa parte naciente de la extremidad superior. Los anclajes y suturas se insertan en los pequeños orificios hechos en la intervención. A esta intervención también se le conoce como reparación de Bankart.

Otras acciones que estabilizan el hombro mediante artroscopia

Con la artroscopia de hombro, además de reposicionar el labrum en busca de estabilizar el hombro y evitar dislocaciones continuas, el cirujano también puede realizar una capsulorrafia, que es un procedimiento en el que el cirujano tensa y sutura la cápsula articular y los ligamentos para reducir la laxitud y estabilizar la cabeza humeral en interacción y continuo contacto con el labrum en su cavidad. También puede reparar los tendones del manguito rotador, ya que, al estar desgarrado, ocasiona inestabilidad con el desacomodo del polo del húmero. Asimismo, el especialista a cargo con una artroscopia puede reparar ligamentos involucrados, como los glenohumerales, cuyo mal estado o debilitamiento también provocan la inestabilidad del hombro.

Alto grado de efectividad tiene la artroscopia ante inestabilidad del hombro

En la actualidad, el apoyarse en la artroscopia de hombro para dar solución a inestabilidades que se reflejan en dislocaciones o, incluso, luxaciones, recurrentes, muestran una efectividad del 90 al 95%, tanto en inestabilidades anteriores (desplazamiento hacia delante de la cabeza del húmero), como posteriores (desplazamiento hacia atrás de la cabeza del húmero). La recuperación y éxito de las intervenciones con técnicas artroscópicas, también descansan en que los pacientes sigan las instrucciones dadas por el especialista en hombro, comenzando con la inmovilidad y reposo de la extremidad involucrada, utilizando, en primera instancia, un cabestrillo inmovilizador. La modificación de las rutinas que llevan a mover brusca y continuamente el hombro, también contribuyen a no recaer en esta misma lesión.

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